Beneficios de las nueces en la dieta cardiovascular

Alimentación

El consumo de nueces en la alimentación se ha relacionado con una reducción de la incidencia de problemas cardiovasculares. Las personas que comen nueces con frecuencia tienen un 15% menos de probabilidad de desarrollar enfermedad cardiovascular y un 23% menos de sufrir muerte por problemas cardiovasculares.

Las nueces contienen diferentes compuestos útiles en la alimentación, como proteínas, fibra, grasas poliinsaturadas omega-3, potasio, calcio, hierro, yodo, magnesio, zinc, fósforo, selenio y diferentes vitaminas, sobre todo ácido fólico, pero también tiamina, riboflavina, niacina y vitaminas B6 y E.

Los componentes de las nueces intervienen en diferentes procesos metabólicos que conducen a efectos beneficiosos sobre la salud. Muchos de dichos componentes tienen efectos antioxidantes y antiinflamatorios, lo que ayuda a prevenir la ateromatosis.

Varios estudios han demostrado que el consumo habitual de nueces permite reducir el colesterol y modificar de forma beneficiosa el perfil de los lípidos, de manera que reduce los niveles de colesterol LDL y triglicéridos y aumenta los de colesterol HDL.

Las nueces son ricas en calorías, por lo que podrían favorecer la obesidad. Sin embargo, la ingesta de nueces produce saciedad y evita el consumo de otros nutrientes hipercalóricos, por lo que el peso corporal no suele modificarse significativamente. Incluso, este efecto saciante se puede utilizar en las dietas para adelgazar.

Ocasionalmente las nueces pueden producir problemas de salud, principalmente en personas alérgicas. Estas personas suelen sufrir reacciones cutáneas leves (eczema y urticaria), pero en algunos casos se producen reacciones alérgicas importantes. Además, la ingesta excesiva de nueces puede ser indigesta y dar lugar a síntomas digestivos (dolor abdominal, náuseas y vómitos).

Se considera que la cantidad adecuada de nueces para obtener su efecto beneficioso sobre la salud cardiovascular es de 30 gramos al día, que suelen ser de 4 a 8 nueces al día. Se recomienda comer nueces todos o casi todos los días, a cualquier hora, aunque se suelen recomendar en la merienda, pero incluso puede ser por la noche, ya que favorecen el sueño al ser una buena fuente de melatonina.