Dieta para la hipertensión arterial

Hipertensión

En un artículo previo sobre la dieta y alimentación para la hipertensión decíamos que el constituyente de la dieta que más influye sobre la tensión o presión arterial es la sal. En ese artículo se destacaba que es importante reducir la cantidad de sal que se consume diariamente. Por ello, es fundamental evitar todos los alimentos con alto contenido en sal.

Siempre debemos leer bien la composición de los alimentos que consumimos. Hay que evitar las conservas saladas y salazones, así como los embutidos y frutos secos salados. Igualmente, debemos saber que ciertos tipos de agua envasada tienen alto contenido en sal. Por otro lado, también es importante evitar el uso del salero en la mesa. Los alimentos se deben cocinar con el mínimo de sal. Se les puede dar sabor con limón o vinagre, para no usar la sal común.

Otro factor importante que contribuye a aumentar la tensión arterial es el sobrepeso y la obesidad. Por lo tanto, es fundamental mantener el peso corporal dentro de lo recomendado, siguiendo una dieta baja en calorías si es necesario. Por otro lado, se sabe que las frutas y verduras, por su alto contenido en vitaminas y minerales, contribuyen al control de la hipertensión. No hay que olvidar realizar también ejercicio físico aeróbico regularmente, el cual favorece el control de la tensión arterial. Con todas estas medidas no farmacológicas (tratamiento natural), algunos pacientes con hipertensión arterial ligera no necesitan medicación antihipertensiva.

Estos son los consejos generales que se le dan a los pacientes hipertensos, como medidas preventivas y favorecedoras de la reducción de la presión arterial. Sin embargo, la dieta también podría se útil en el control de la presión arterial, pues hay determinados alimentos que muestran efectos antihipertensivos.  Así, alimentos que actuarían positivamente en el control de la hipertensión son los arándanos, la harina de lino, el hibisco o té de jamaica, y el jugo de remolacha. Diferentes estudios de investigación han demostrado que estos alimentos son eficaces en la reducción de la presión arterial a corto y largo plazo. Incluso, algunos han demostrado una efectividad similar a la de ciertos fármacos antihipertensivos.

Los mecanismos de acción de estos alimentos en la reducción de la presión arterial son similares a los de los fármacos antihipertensivos. Así, los arándanos promueven la liberación de óxido nítrico en la pared arterial, el cual es un potente vasodilatador. Las remolachas contienen nitrato inorgánico, que se convierte en óxido nítrico en el cuerpo, produciéndo así la vasodilatación. Las antocianinas del hibisco inhiben la enzima conversiva de la angiotensina, al igual que los fármacos antihipertensivos IECA. El mecanismo de acción del lino no se conoce, pero podría influir la presencia de ácido alfa-lipoico, lignanos, fibra insoluble y péptidos anti-inflamatorios.

Por otro lado, hay que tener en cuenta que hay alimentos que favorecen el aumento de la presión arterial. En primer lugar, están los alimentos ricos en sal, como el jamón, los embutidos y las conservas. Los alimentos ricos en azúcar refinado también aumentan la presión arterial, por lo que hay que evitar los dulces, pasteles y los productos azucarados. Así mismo, los excitantes como el café, el té y el chocolate elevan la presión arterial, por lo que su consumo debe reducirse. Por último, las bebidas alcoholicas también elevan la presión arterial cuando se consumen en exceso, sobre todo los licores de alta graduación.