Estenosis aórtica, ejercicio físico y deporte

Deporte

La relación entre la estenosis aórtica y el ejercicio físico puede ser causa de limitaciones para el deporte. La estenosis aórtica se produce cuando la válvula aórtica no se abre bien durante la sístole, dificultando la salida de la sangre del ventrículo izquierdo. La causa más habitual en personas jóvenes es la válvula aórtica bicúspide. Esta se observa hasta en el ​​2% de la población general, por lo que no es raro encontrarla en deportistas jóvenes.

 

Síntomas

La estenosis aórtica progresa lentamente a lo largo de los años. Por ello, suele tolerarse bastante bien durante mucho tiempo. Por este motivo, los jóvenes no suelen tener síntomas y pueden practicar diferentes deportes.

Cuando la estenosis aórtica se hace severa,  repercute sobre el funcionamiento del ventrículo izquierdo. Entonces, los pacientes suelen referir disminución de la tolerancia al ejercicio, generalmente por dificultad respiratoria y/o angina de esfuerzo.

El avance de la estenosis suele llevar a insuficiencia cardiaca. En tal caso, puede conducir a la muerte del paciente. Ocasionalmente, la estenosis aórtica puede ser causa de muerte cardiaca súbita relacionada con el esfuerzo, aunque es poco frecuente.

 

Estenosis aórtica y ejercicio físico

En ocasiones se encuentran deportistas con válvulas aórticas anormales, sobre todo válvula aórtica bicúspide, sin repercusión hemodinámica y sin síntomas. Los atletas con válvula aórtica bicúspide sin estenosis deben someterse a valoraciones anuales, aunque en estos casos puede ser suficiente con la auscultación para detectar nuevos soplos cardíacos. Sin embargo, en ellos es importante evaluar el tamaño y la morfología de la aorta ascendente para excluir la aortopatía concomitante.

Los atletas con estenosis aórtica leve o moderada pueden ser evaluados anualmente, dado que la estenosis aórtica va avanzando lentamente. Una de las exploraciones a incluir es la prueba de esfuerzo, que permite valorar la tolerancia al ejercicio. Se debe asegurar que esta tolerancia es proporcional a la actividad atlética propuesta. El deportista no debe presentar síntomas, hipotensión, arritmias importantes ni evidencia electrocardiográfica de isquemia.

Los atletas con estenosis aórtica leve y respuesta normal al ejercicio máximo pueden participar en todos los deportes. Si la estenosis aórtica es moderada, pueden participar en deportes competitivos dinámicos de baja o moderada intensidad. En este caso, la tolerancia al ejercicio debe ser satisfactoria para el nivel de actividad alcanzado en los entrenamientos y la competición.

Los atletas con estenosis aórtica severa sin síntomas no deben participar en deportes de competición, con la posible excepción de los deportes de baja intensidad. Los pacientes con estenosis aórtica sintomática no deben participar en ningún deporte de competición.